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Escoger dónde estudiar
Estudios en el extranjero: Once you arrive

10 Dificultades que enfrentarás al estudiar en el extranjero

retos

Estudiar en el extranjero es uno de los capítulos más emocionantes de la vida de un estudiante. Es una experiencia única que ofrece la oportunidad perfecta para viajar, conocer nuevos amigos, aprender un nuevo idioma y, por supuesto, obtener una educación de primera clase. Sin embargo, para algunos, mudarse a otro país no es una transición fácil y hay desafíos en el camino. Es por eso que, a continuación, explicaremos los 10 retos más comunes a los que se enfrentan los estudiantes mientras viven en el exterior y cómo superarlos.
 

1. Sentirte solo, ansioso y deprimido


Llegar a otro país y darte cuenta de que: “Ahora soy un estudiante internacional… Y me encuentro lejos, muy lejos de casa. ¿Por qué no me quedé a estudiar allá?”


No siempre es fácil hacer amigos en una ciudad nueva, especialmente si eres una persona tímida o introvertida. Asimismo, a veces, tu estado de ánimo puede fluctuar durante tu estancia en el extranjero, ya que las tareas y responsabilidades pueden ser estresantes.

Solución: ¡Sal a conocer gente! Todo el mundo estará alejado de familiares y amigos, así que ya tienen algo en común. Intenta mantener la calma, rodearte con buenos amigos y mantenerte ocupado en actividades interesantes. Si es necesario, pide ayuda a un consejero o psicólogo para hablar de las cosas que te llevan a la ansiedad y la depresión.


2. Perderte


Por muchos mapas que consultes, es posible que acabes perdiéndote en un mercado abarrotado o en una calle desierta. Que no cunda el pánico en estos casos. Hay que estar preparado para cualquier tipo de aventura por la ciudad con mapas prácticos.


Solución: Asegúrate de tener escritas frases útiles en el idioma local en tu teléfono. Por ejemplo, "Ayúdeme, estoy perdido" o "¿Podría indicarme el hotel/la universidad/la parada de autobús más cercana?". Las guías de viaje son especialmente útiles, ya que normalmente tienen una sección dedicada a este mismo problema. De igual forma, ten a mano dinero en efectivo para emergencias y algunos números de teléfono de ayuda para librarte de este tipo de situaciones.


3. Superar las barreras del lenguaje


Uno de los retos más comunes de estudiar en el extranjero es la barrera del idioma. Puede que hayas pasado los últimos cinco años estudiándolo, pero una vez que llegas al país, te parece completamente extraño. Los lugareños utilizan una jerga con la que no estás familiarizado, porque, como te darás cuenta, usan varias palabras para describir la misma cosa. A veces esto te hace sentir como un extraño; de hecho, habrá días en los que sentirás que nadie te comprende, lo que es realmente frustrante…

 

Solución: Míralo como una oportunidad de aprendizaje. Son incontables las frases coloquiales y dichos que escucharás a lo largo de tu vida universitaria, provenientes de estudiantes de todo el mundo. Cada vez que cometas un error y provoques una avalancha de risas, alguien te corregirá educadamente, ya que la mayoría de los lugareños aprecian que intentes comunicarte con ellos en su lengua materna. Aunque pueda parecer un gran obstáculo a superar, cuanto más practiques, más cómodo te sentirás. Y, además, volver a casa con total fluidez en un segundo idioma es una gran ventaja.


4. Responder y desmitificar las mismas preguntas


Contestar la repetitiva interrogante acerca de tu lugar de origen puede tornarse cansón rápidamente; así como corregir una y otra vez a las personas que se dejan llevar por mitos sobre tu nacionalidad/país.

Solución: Hablar de un tema que conoces bien te hace sonar y sentir más confiado cuando estás en una posición autoritaria. Aprovecha esas oportunidades para educar a las personas con respecto a tu nación de origen, pero ten cuidado de no explicar cosas en un tono condescendiente.

 


5. La diferencia horaria te puede pasar factura


Tratar de viajar entre dos zonas horarias en diferentes lados del globo puede ser todo un reto. Lo mejor sería comprobar dos veces si la hora es adecuada con cada zona horaria y desarrollar la tendencia a hacer llamadas telefónicas a primera hora de la mañana o a última de la tarde.

Solución: En tus aplicaciones de control de tiempo incluye todas las zonas horarias esenciales. Intenta recordar la diferencia horaria de memoria; cuanto antes lo hagas, más fácil te resultará adaptarte a los cambios.

 


6. No encontrar “tus” productos


Bien sea comidas, bebidas o artículo de belleza; quizás te cueste conseguir marcas o productos de tu país en tu destino de estudios. Tal vez existan equivalentes, que de seguro no serán iguales, y es probable que nadie entienda ni comparta tu dolor.


Solución: Averigua qué ítems puedes trasladar contigo en el vuelo (y la cantidad), y lleva suficiente para que te alcance hasta conseguir un sustituto o hasta que alguien te envíe más. Si vas a vivir en una ciudad o pueblo culturalmente diverso, de seguro que contará con pequeñas tiendas o establecimientos especializados que venden ese artículo.


7. Oleadas de nostalgia

Es fácil sentir nostalgia cuando todo lo que te rodea es tan desconocido. Echarás de menos las cosas que te reconfortan, como el sofá de tu salón o tu mascota. Recuerda que este es un sentimiento natural e incluso esperado cuando te mudas a kilómetros de distancia de tu casa. Esa añoranza por algo o alguien puede ser motivada por ciertos “detonantes”: ¿Alguno de tus amigos se fue a pasar el fin de semana con su familia? ¿Te encuentras en esa época del período académico en la que estás hasta el techo de trabajo y las vacaciones parecen lejanas? ¿Viste a alguien o algo que te recordó a una persona especial o a tu hogar?

 

 

Solución: Habla con otros estudiantes extranjeros, pues ellos sabrán exactamente cómo te sientes y por lo que estás pasando. Piensa que tus amistades en casa no tienen la fortuna de vivir la maravillosa experiencia de estudiar en otro país. Lo importante es no dejar que la tristeza se interponga en el camino para hacer de tu estancia una experiencia increíble. Tu familia y tus amigos seguirán estando ahí cuando vuelvas y, mientras tanto, puedes conectar con ellos virtualmente. Si sales y exploras tu nuevo hogar y campus, dejarás atrás rápidamente cualquier sentimiento de melancolía.


8. Dinero, dinero, dinero


Aunque existen aplicaciones disponibles que ayudan a comprender las distintas tasas de cambio con respecto a monedas fuertes como el dólar y el euro, seguramente tardarás semanas en acostumbrarte al manejo de una nueva divisa. Es probable que te veas en escenarios embarazosos en los que no sepas cuánto pagar o lo que deben regresarte de cambio, mientras una larga cola de impacientes compradores espera su turno.


Asimismo, gestionar tus finanzas puede ser complicado. Independientemente de todos los esfuerzos que hagas para planificarte, presupuestar y hacer un seguimiento de tu economía, a veces es realmente difícil estimar los gastos. Incluso si manejas tu capital perfectamente, puedes acabar sin dinero o con menos de lo que necesitas.


Solución: Aquí es cuando una planificación previa y un presupuesto son verdaderamente importantes. Antes de hacer las maletas y subirte a un avión, debes asegurarte de que estás familiarizado con el tipo de cambio. Elabora un sistema de conversión rápido para poder calcular mentalmente los precios. También debes tener en cuenta otras diferencias monetarias. Por ejemplo, aunque muchos países incluyen los impuestos en el precio de un artículo, los estudiantes internacionales deben saber que los impuestos no están incluidos en Canadá y Estados Unidos. Esto significa que debes calcularlos aparte del precio del producto. De igual forma, es recomendable que te abras una cuenta bancaria en la nación a donde irás a la universidad antes de viajar, para facilitar la transición monetaria.


9. Empacar incorrectamente


Atravesaste océanos cargado de maletas sólo para darte cuenta de que usarás la mitad de lo que contienen. Si llevas mucho equipaje, en algún momento tendrás que devolver a tu casa parte del contenido, sobre todo si el espacio donde vives es pequeño. De igual modo, si viajas con casi nada, te verás en la necesidad de gastar dinero innecesariamente apenas llegues.


Solución: Pregunta en la oficina de alojamiento de la universidad si los muebles están incluidos, para saber exactamente lo que debes llevar y/o comprar al llegar. Haz tu propia búsqueda acerca del clima y el estado del tiempo; esto te ayudará a empacar atuendos adecuados.


10. No querer volver a casa


Luego de superar todas las dificultades iniciales y completar tu primer año, no querrás volver a tu país de origen; sobre todo si hiciste montones de amigos y encontraste un hogar soñado en tu destino de estudios. Dejar todo atrás será el reto más duro de afrontar.


Solución: De seguro tendrás la posibilidad de solicitar una visa de trabajo que te permitirá permanecer en el país mientras buscas empleo.  

 

¿Quieres estudiar en el exterior, pero todavía no estás 100% seguro? Aquí te dejamos una guía con las 6 preguntas que debes hacerte si quieres migrar como estudiante.

¡Comienza hoy tu sueño de estudiar en el extranjero!