Información clave
Reino Unido: Opciones de alojamiento

Buscando casa: “Para superar el reto necesitas una mente abierta”.

1087

A continuación, conocerás la historia de Emilia, alumna internacional en el Reino Unido quien narra su experiencia en el ámbito del alojamiento estudiantil:

 

Emilia cuenta sus vicisitudes con el hospedaje en Gran Bretaña, incluyendo los planes alimenticios, la convivencia con compañeros de cuarto y la búsqueda de opciones fuera del campus…

 

“Además de dejar mi hogar, una de las mayores preocupaciones que tenía al irme a estudiar en el extranjero era dónde viviría. Había escuchado miles de anécdotas, que me parecían francamente irreales; entre ellas los inquebrantables lazos de amistad que se establecen con quienes compartes habitación (esto en el caso de las universidades en Estados Unidos, donde existen cuartos de dos y tres personas), y comida servida en los comedores siempre decente, algunas veces con copas de helado incluidas.

Les puedo decir que en mi caso, todo resulto muy diferente. No sólo porque asistí a una institución universitaria en el Reino Unido, sino también porque soy ese tipo de gente que no busca formar parte de grupos adictos de X Factor o Doctor Who.  

El primer año de mi aventura académica comenzó a mediados de junio, al llenar la solicitud de alojamiento de la Universidad de Bristol, luego de ser aceptada en dicha casa de estudios. La planilla, disponible en la página Web oficial, preguntaba por la primera y segunda opción de mi agrado. Todas las ofertas de hospedaje de la universidad están publicadas en línea, incluyendo fotos de las facilidades y precios. Algunas residencias brindan desayunos y cenas de lunes a viernes, y desayunos y almuerzos los fines de semana; mientras que otras cuentan con una cocina que comparte un grupo de estudiantes. Yo seleccioné en primer lugar un edificio donde pudiese preparar mis alimentos, y uno con comidas incluidas en segundo término. Además, respondí una serie de preguntas acerca de mis intereses, supongo que para colocarme en un lugar con estudiantes que tuviesen algo en común conmigo.

Después de manifestar mis preferencias, esperé por mi asignación. La mudanza se llevaría a cabo a inicios de octubre, y no obtuve respuesta hasta mediados de septiembre. Decidieron colocarme en el edificio con comidas incluidas. Me pareció bien, pues pensé que al menos no tendría la preocupación de cocinar. Empaqué todo lo que supuse que necesitaría, incluyendo sábanas y almohadas desinfladas en bolsas selladas al vacío.

Quienes son muy quisquillosos con la comida o son alérgicos a algún alimento en particular, son los más beneficiados por una residencia estudiantil que les permita cocinar; mientras que las que incluyen un plan alimenticio proporcionan cierta estructura diaria muy útil para los universitarios. A comienzos de año, especialmente las primeras semanas, disfruté el hecho de poder compartir la cena en grupo; lo que me recordó mi rutina hogareña. En cuanto a los “platillos” servidos, aún tengo pesadillas con las papas quemadas cubiertas con un queso que parecía plástico. Pudo ser peor, pero reconozco que fue difícil la transición de deliciosas recetas de mi madre a la realidad.

Pasado el primer año, el segundo período académico logró acabar con mis nervios. La mayoría de estudiantes se organizó en grupos, con compañeros de curso, conocidos de sus residencias o de otros lugares; para rentar casas y vivir juntos. Gran cantidad de universidades también suelen manejar una suerte de cartelera estudiantil donde es posible ofrecer habitaciones en alquiler o anunciar la intención de conseguir personas interesadas en compartir los gastos de una vivienda. Aunque todo suena simple, en la práctica es bastante complicado.

Yo también me reuní con otros alumnos para mudarnos, pero la cantidad de interesados cambió innumerables veces, pues algunos preferían vivir solos o hacían otros planes; hasta que a finales de enero nada más quedamos cinco. El problema es que para una ciudad como Bristol, ya era muy tarde. Éramos tres chicas y dos chicos, quienes cursaban la misma carrera. Nosotras nos habíamos conocido en el campus. Total que no podíamos denominarnos un “grupo de amigos”.

Revisamos una gran cantidad de propiedades ofrecidas por distintas agencias, todas ubicadas en áreas similares y en diversas etapas de deterioro. Los dueños no parecían interesados en que lucieran presentables ante nuestros ojos; y cuando era así, los precios eran altos. Agendamos varias visitas para un solo día, y al final escogeríamos nuestra favorita. Al tomar la decisión, llamamos a la agencia para reservarla y al día siguiente hicimos el depósito respectivo.

El proceso de encontrar casa es sencillo, la dificultad se presenta al convivir con otras personas sin el factor neutralizador que representa un supervisor residencial. En tal sentido, el segundo año de estudios universitarios y el siguiente se tornan críticos. No hay nadie a quien acudir para resolver los desacuerdos, y si el problema es de limpieza, siempre habrá representantes en ambos extremos, lo que conllevará a constantes molestias y reclamos. Cada individuo tiene su propia manera de sortear desavenencias, dependiendo del caso en cuestión. Lo más recomendable es no prestar demasiada atención a los conflictos que se presenten. 

Durante mi último año de carrera, me sentí aliviada por no tener que preocuparme nuevamente por conseguir dónde vivir. A pesar de que adoré el hecho de contar con una habitación para mí sola (aspecto muy raro de ver en las universidades estadounidenses) y disfruté mucho jugar a ser un adulto con casa propia, negociar con otras personas y con el cambio de espacios fue una pesadilla. Para enfrentar esos retos, siempre recordaba que ninguna situación doméstica es perfecta. Aunque todos los miembros del grupo luzcan sus mejores sonrisas, siempre existirán inconveniencias. Lo más sensato es dejarlas pasar y tratar de ser civilizado y amable, pues estarán juntos por un corto lapso de tiempo.

 

Buscar un curso

Reino Unido
Posgrado
SOBRE EL AUTOR

Licenciada en Comunicación Social, mención Comunicaciones Publicitarias.

Gratis

Tu eBook 'Estudiar en UK'

¿Te gusta lo que has leído? Hemos compilado los temas populares sobre estudiar en Reino Unido en un libro digital.

Dale un vistazo...