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Suecia: Guías de destinos

Datos Interesantes sobre la Cultura Culinaria de Suecia.

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Definitivamente, la comida sueca va más allá de sus icónicas albóndigas y sus caramelos masticables con forma de pez. De hecho, a continuación encontrarás 10 aspectos esenciales que debes conocer acerca de las tradiciones alimenticias de este país:

  1. Salsa de arándano rojo (Lingonberry sauce)

Al igual que el ketchup y la mostaza, esta famosa y deliciosa salsa sueca es utilizada para acompañar una gran variedad de platos, desde bolitas de carne y panquecas, hasta tortas de avena (porridge) y morcillas. Sin embargo, a pesar de su dulzura, es raramente ingerida con pan. Gracias al Derecho de Acceso Público (Allemansrätten), que otorga la libertad de pasear y disfrutar de la naturaleza, muchos nativos de Suecia han crecido recogiendo estas frutillas en el bosque y preparando sus propias mermeladas.

  1. Arenque en escabeche (Pickled herring)

Quizás puedas cambiar albóndigas (köttbullar) por mini salchichas (prinskorv), o preferir un salmón curado (gravad lax) en vez de ahumado; pero tu smorgasbord nunca estará completo sin un buen arenque en escabeche (sill). En todo buffet sueco típico, no puede faltar este delicioso pescado. Tanto en el Mar del Norte como en el Báltico abundan los arenques, así que los suecos los han consumido desde la Edad Media, conservándolo en escabeche o encurtido para su almacenamiento y transporte. Su preparación puede variar, pero usualmente incluye mostaza, cebolla, ajo y eneldo; y se sirve acompañado con papas hervidas, crema agria, cebollín picado, queso duro, algunas veces huevos pasados por agua, y por supuesto, pan crujiente.

  1. Pan crujiente

Además de pan y mantequilla, a menudo encontrarás un tipo de pan crujiente llamado knäckebröd, que se sirve con todas las comidas principales. En principio, fue considerado alimento para pobres, desde que comenzó a ser horneado en Suecia hace 500 años; ya que puede permanecer en buen estado, hasta por un año, si es almacenado adecuadamente. Aún es considerado el producto comestible más versátil del país. La Junta Nacional de Salud y Bienestar Social (Socialstyrelsen), comenzó una campaña en los años 70 que le sugería a los suecos comer entre seis y ocho rebanadas de pan al día, incluido el pan crujiente. Viene en varias formas, texturas y sabores; y en las tiendas encuentras estantes enteros repletos de este producto. El pan crujiente combina con rebanadas de huevo duro y caviar, en el desayuno; con jamón, queso y pepino, en el almuerzo; y con sólo mantequilla en la cena.

  1. Sandwiches abiertos

Cuando pidas un sandwich en Suecia, no te sorprendas si solamente recibes una rebanada de pan. El concepto de sandwiches abiertos data desde el siglo XV, cuando se usaban gruesas lonjas de pan como platos. En Suecia, el sandwich de camarones (räksmörgås) permanece como la opción más ajustable para un rey: Incluye rebanadas de huevo duro, lechuga, tomate y pepino; bañado con una crema romsås -crème fraîche mezclada con ramitas de eneldo y huevas. Los sandwiches de camarones forman parte integral de la cultura sueca, de hecho inspiraron el dicho popular: “glida in på en räkmacka” (literalmente “deslizar en un sándwich de camarones”, pero corresponde a la expresión “pan comido”). Se refiere a una tarea o actividad fácil de realizar.

  1. Sopa de guisantes y panquecas

Muchos suecos han crecido comiendo este platillo típico (ärtsoppa och pannkakor) cada jueves. Se trata de una tradición iniciada por las Fuerzas Armadas Suecas desde la Segunda Guerra Mundial, aunque sus orígenes verdaderos son ampliamente debatidos –se habla de que la costumbre católica de no comer carne los viernes hizo que los jueves se comiera esta sopa, pues las sirvientas que trabajaban medio día la preparaban rápidamente- y permanece así hasta nuestros días. Los restaurantes más tradicionales sirven, a la hora del almuerzo, sopa de guisantes con panquecas bañadas de salsa de arándanos rojos, o cualquier tipo de jamón (sylt) cada jueves.

  1. Prinsesstårta

 Siempre encontrarás el postre favorito de todos los tiempos de la princesa verde-neón (prinsesstårta) coloreando las vitrinas de las pastelerías suecas. Se trata de un pastel con una cubierta de azucar rosado brillante, conformado por capas esponjosas amarillas unidas por jalea y vainilla, y rematadas con crema batida. Al final, es sellado con una fina cobertura de mazapán azucarado de color verde. Esta adición relativamente reciente a la historia culinaria sueca, debutó en 1920 cuando Jenny Åkerström, maestra de las hijas del Príncipe Carl Bernadotte (hermano del Rey Gustavo V) –las Princesas Margarita, Martha y Astrid-; quien las amaba muchísimo, se las hizo en su honor. La tercera semana de septiembre es considerada su semana oficial, pero ahora también es consumida durante festivales especiales y en celebraciones personales. Hoy en día se hace de varios colores: la tradicional verde neón, amarilla en época de Pascua, roja en Navidad, naranja en Halloween, rosada y azul en fiestas de bautizo, y blanca en bodas.

  1. Días especiales para delicias azucaradas

En Suecia, las personas siempre encontrarán una buena excusa para probar algo dulce; tanto es así, que existen días específicos en el calendario designados para celebrar especialidades acarameladas. El Día de los Rollos de Canela (Cinnamon Roll Day: Kanelbullens Dag), se celebra el 4 de octubre. Bollos rellenos de crema y pasta de almendras, conocidos como Semlor, se comen el Martes de Carnaval o “Martes Gordo” (Fat Tuesday, o Fettisdagen), el día anterior al Miércoles de Ceniza (Askonsdagen) y el primer día de la Cuaresma. Los waffles (våfflor) son consumidos cada 25 de marzo; y unos pasteles de crema esponjosos, decorados con figuras de chocolate o mazapán del Rey Gustavo Adolfo (Gustav Adolfs-bakelse), cada 6 de noviembre, en memoria del monarca sueco que fue asesinado un día como ese en 1632, durante la Batalla de Lützen.

  1. Locos por los cangrejos de río

Las festividades de cangrejos de río (kräftskivor) son populares en agosto, cuando en las cálidas tardes es usual degustar estos pequeños crustáceos rojos en jardines y balcones a lo largo de toda Suecia. En el siglo XVI, sólo era ingerido por ciudadanos de las clases altas y la aristocracia; pero en la actualidad, es considerado una delicia nacional disfrutada por todos. De hecho, es exportado masivamente, lo que ha bajado mucho su precio.

  1. Pescado maloliente (Surströmming)

Todas las culturas tienen, al menos, una especialidad culinaria que hace estremecer a locales y visitantes. Desde finales de agosto hasta principios de septiembre, una olorosa tradición se lleva a cabo en Suecia, particularmente en la parte norte del país. En esa época, son abiertas montones de latas de arenque báltico amargo y fermentado (surströmming); lo que comenzó a hacerse en el año 1800. La costumbre siempre se realiza al aire libre, debido al fuerte olor, que ha sido comparado con huevos podridos y aguas servidas.

  1. Sábado dulce (Lördagsgodis)

Los sábados son dedicados para comer caramelos en Suecia, y la mayoría de los niños sólo lo hacen durante esa jornada, con la intención de enseñarles a proteger sus dientes y prevenir la caries dental. La tradición está históricamente relacionada con dudosas prácticas médicas. Entre los años 1940 y 1950, en el Hospital Mental Vipeholm en Lund, los pacientes fueron utilizados en una serie de experimentos humanos para hacer investigaciones; y se les alimentó con grandes cantidades de caramelos para causarles caries. Basada en sus descubrimientos, en 1957 la Junta Médica recomendó comer dulces sólo una vez a la semana.

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SOBRE EL AUTOR

Licenciada en Comunicación Social, mención Comunicaciones Publicitarias.