Información clave
Estudios en el extranjero: Before you leave

Rincones de México donde el atraso social es lo normal.

334

Por: Juan Carlos Machorro.

En el pueblo de Capultitla en Mixtla de Altamirano, en el estado de Veracruz, en la zona de costa del Golfo de México, con más del 80% de su población de origen indígena, el padecer desnutrición en los menores de edad y vivir sin servicios básicos en el atraso social es el común, lo cual, los adultos ven como lo normal en su existencia de hambre y pobreza extrema.

Pobreza que en distintos grados para finales del sexenio pasado padecen casi 55 millones de mexicanos. En especial los indígenas que de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geográfica (INEGI), suman 15.7 millones de personas, y que el 66.8% de sus viviendas no tienen drenaje, el 58% de estos hogares cocina con leña o carbón.

Mixtla, es una muestra de los miles de pequeños pueblos que viven sin los servicios básicos, tanto de acceso al agua potable, drenaje, empleo, alimentación, salud, etc., situación que diversas fundaciones y empresas tratan de aliviar, como es el caso de Fondo Para la Paz, y LG México, que colaboran en la edificación de tinajas captadoras de agua de lluvia, estufas ahorradoras de energía y de sanitarios secos.

En las calles llenas de lodo, los niños van a la escuela y son contados aquellos que logran superar el nivel secundaria, donde el único trabajo de los adultos es la agricultura de autoconsumo, el migrar como mano de obra en Puebla, la ciudad de México o los Estados Unidos, derrumbando la tesis del gobierno federal en desarrollo social y empleo ya que uno de cada cuatro pobres en el país se sumó a esta estadística durante su sexenio.

Siendo el agua un tema vital para la subsistencia humana y con los tinacos de captación de agua de lluvia, con capacidad de 11 mil litros logran que por poco más de tres meses una familia tenga agua para su consumo en los meses de seca que van desde mayo a septiembre y que ayuden a que las mujeres ahorren las 6 u 8 horas de camino y en ir y venir cada día cargando un garrofon de agua.

Debido a que en estos rincones de México, en las faldas de la sierra veracruzana, no fueron objeto de inclusión en los planes de acceso del agua potable de las pasadas autoridades de la Comisión Nacional del Agua, que antes de ser removido de su cargo, se jactó de cumplir todos sus planes hídricos, lo cual es evidente no contemplaban a no sólo esta región sino infinidad de rancherías en los municipios pobres del país.

En entrevista con este reportero, Gerardo Tescahua, técnico comunitario de Fondo Para la Paz, un joven indígena, quien dijo que: “tenemos trabajos desde hace dos años y –lamentó-, que las autoridades locales no colaboran, sino que todo ha sido por parte de empresas como LG que patrocina el mejoramiento de la comunidad como es la salud de las mujeres, ya que con estufas ahorradoras de leña y carbón no están expuestas al humo y no presentan problemas de la vista y los niños ya no padecen de gripas frecuentes.

Ante este panorama es urgente y muy necesario que las nuevas autoridades ambientales, del agua, de desarrollo social y de agricultura, tanto a nivel federal como estatal y municipal, coadyuven para la atención de esta comunidad que representa uno de miles de casos que están dispersos por todo México, y que hacen que el Presidente, Enrique Peña Nieto, enfrente grandes retos ante su mandato en materia de desarrollo social y combate a la pobreza.

Ya que la administración pasada aumentó a más de 55 millones de mexicanos en distintos grados de pobreza, por ello, diversas empresas tratan de coadyuvar a que los olvidados en la sierra, en las márgenes de las costas fuera de los polos turísticos, los pueblos en el desierto y las miles de ciudades perdidas tengan una oportunidad de desarrollo social, humano y sustentable.

SUEÑOS Y TRABAJOS PARA CAMBIAR LA REALIDAD

En una modesta escuela ubicada en el pueblo de Tlazacapixco, municipio de Tequila, Veracruz, catalogado como el municipio más pobre del estado y el cuarto a nivel nacional con más población en pobreza extrema,  los niños pese a las inclemencias del clima, al ser alta montaña y padecer de bajas temperaturas poco más de la mita del año, asisten a la escuela con la mentalidad y sueños de un menor de cambiar el mundo que le rodea, y cuyos pies sólo son cobijados por unos huaraches desgastados.

Diego, María, Miriam, Diego, sonríen y dicen muy apenados querer ser maestro, doctora, licenciada en Derecho para ayudar a sus padres, y que al ser visitados por representantes de LG y Fondo Para la Paz, que instalaron un tinaco para captación de agua de lluvia y que les brinda tener mayores servicios de sanidad en su escuela de tres aulas que atiende a más de  100 niños y niñas, que con risas aceptan ahora lavarse las manos cosa que antes no podían ante la falta del liquido.

Más información en: http://juancarlosmachorro.blogspot.mx/

Buscar un curso

Selecciona un país
Por nivel de estudios*
SOBRE EL AUTOR

Guest bloggers from around the world, enlightening us with their knowledge.