Información clave
ESTUDIOS EN EL EXTERIOR : Opciones de alojamiento - Debes leer:

Opciones de Alojamiento para estudiar en el extranjero

1313

Cuando se tiene planeado estudiar seis meses en el extranjero, la elección de un sitio para vivir quizás no constituye la mayor preocupación, pues aspectos como la comida, el viaje y la cultura pasan a un primer plano. Sin embargo, se trata de un factor que puede afectar el día a día de un estudiante, o hacer una experiencia gratificante si se le da la importancia que merece.

Una de las principales causas de la negligencia estudiantil a la hora de considerar diferentes opciones de alojamiento, se debe al desconocimiento de otras alternativas disponibles, distintas a la recomendada por el programa académico.

Cuando una persona viaja a estudiar en otro país, tiene tres opciones básicas de hospedaje: vivir en una residencia, quedarse en una casa o alquilar un apartamento. Cualquiera de las tres le proporciona diferentes experiencias al estudiante, las cuales deben ser consideradas y comparadas antes de viajar.

Las viviendas-dormitorio son más comunes en países como Australia y Nueva Zelanda, donde el ambiente universitario es muy similar al de Estados Unidos. Mientras que en Europa, la vida en las universidades no se parece a la de un campus universitario americano; por lo que no es común encontrar residencias estudiantiles. Sin embargo, es posible hallar alguna si se “hace la tarea” con antelación.

Por ejemplo, los estudiantes extranjeros en París tienen la alternativa de vivir en la Ciudad Universitaria Internacional de París, una residencia dentro del campus que proporciona dormitorios desde los años 20. Está conformada por más de 40 casas que albergan anualmente a cerca de 10 mil residentes provenientes de más de 140 países.

Vivir en una residencia en el extranjero provee un estilo de vida confortable para estudiantes acostumbrados a entrar y salir cuando les provoca, sin restricciones de horario, ni prohibiciones de visitas. Pero, al igual que en las residencias de sus países de origen, pueden sufrir de los mismos problemas: Malos compañeros, vecinos ruidosos, y ser víctimas de malos hábitos como faltar a clases, comer mal y no dormir lo suficiente.

La mejor opción para estudiantes realmente comprometidos con el aprendizaje de un nuevo idioma y una nueva cultura, es vivir en casas de familias nativas. Este tipo de alojamiento proporciona experiencias de primera mano acerca de cómo es el día a día en otro país: comida casera, aceptación por parte de la familia de los dueños y sus mascotas pueden crear un ambiente confortable, que muchas veces contribuye con la disminución de la nostalgia.

Annie Chan, una joven que estudia actualmente en París, asegura que vivir en una casa de familia ha influido de manera significativa en su habilidad para aprender el idioma, así como también le ha brindado valiosas lecciones de vida.

“Me ha abierto la mente hacia otras culturas y me ha obligado a crecer”, dijo Chan. “Realmente, es la mejor manera de aprender un idioma y experimentar otra cultura”.

Sin embargo, vivir con una familia también puede tener su lado negativo. Olivia Kim, joven estudiante de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, enfrentó dificultades para adaptarse al recorte de libertades impuesto por sus caseros.

“Pierdes un poco más de independencia de la que tendrías si vivieras en un apartamento”, aseguró Kim. Los estudiantes no tienen la posibilidad de conocer otros estudiantes y de hacer la vida nocturna que disfrutan aquellos que optan por quedarse en residencias o apartamentos”.

Si consideramos las viviendas-dormitorio y las casas de familia como extremos, la opción de alquilar un apartamento sería la más atractiva para estudiantes que buscan las comodidades de un hogar con las libertades de una residencia.

Benjamin Ulrey, joven estudiante de la Universidad Estatal de San Diego, encuentra que vivir en un apartamento tipo estudio constituye una buena mezcla de inmersión cultural con vida confortable hogareña.

“Tan pronto como entras en un edificio privado, la atmósfera se hace más acogedora”, dijo Ulrey. “Llegas a conocer al panadero local, a hablarle en su idioma, aunque sólo sea para decir ‘hola’”

Pero la independencia de vivir en un apartamento viene con la responsabilidad de su mantenimiento, y el aumento de privacidad puede ser una barrera entre los estudiantes y la comunidad estudiantil.

Aileen Roberts, estudiante de la Universidad de Connecticut, tuvo problemas luego de alquilar una casa en Brisbane, Australia.

“Algunas veces me sentía excluida, que entraba a una universidad enorme por primera vez en mi vida”, explicó. “Además, tenía que preocuparme por comprar comida, botar la basura por las noches, limpiar y hacer labores de mantenimiento”.

Y los problemas con reparaciones pueden ser particularmente difíciles para estudiantes que todavía están aprendiendo el idioma local.

Dejando de lado los problemas potenciales, la experiencia de estudiar en el extranjero es, sin duda, una de las oportunidades más gratificantes disponibles para estudiantes universitarios. Pero antes de tomar una decisión sobre el alojamiento, deben evaluar y priorizar factores como su compromiso con la aceptación de una nueva cultura, la importancia de conocer a la comunidad local y a otros estudiantes, así como también su dedicación con un nuevo idioma; para seleccionar la opción que más se ajuste con sus expectativas. Sin importar la decisión que se tome, el tiempo que pasa un estudiante en el extranjero es la más educativa, excitante y memorable experiencia de toda su carrera universitaria.

 

Buscar un curso

Selecciona un país
Posgrado
SOBRE EL AUTOR

Licenciada en Comunicación Social, mención Comunicaciones Publicitarias.

Dale un vistazo...