Información clave
Estudios en el extranjero: Opciones de alojamiento

Conoce las ventajas de vivir en un domicilio estudiantil

543

Desde la secundaria, escuchamos historias de horror acerca de la vida dentro de un campus universitario; y cómo los alumnos buscan la manera de mudarse a un departamento, si es posible, al finalizar el primer año. En realidad, las viviendas estudiantiles son más parecidas a un resort con todo incluido, que a una casa embrujada. Estas opciones de alojamiento permiten un escape a responsabilidades de adultos, como pagar la renta o los servicios de luz y agua; mientras brindan la oportunidad de disfrutar completamente la enriquecedora experiencia de ir a la universidad.

A continuación, te daremos una decena de motivos para escoger como morada una residencia dentro de tu casa de estudios, durante los cuatro años –aproximadamente- que te llevará alcanzar un título de pregrado

  1. Servicio de limpieza incluido

Sin lugar a dudas, este es uno de los mejores beneficios de vivir en una residencia. No sólo por el hecho de que hacen el “trabajo sucio” por ti, si no también porque te ahorran tiempo y dinero. Sacan la basura, reponen el jabón y el papel higiénico, desinfectan los baños y aspiran las áreas comunes; incluso antes de que hayas salido de la cama para ir a clases. Tendrás el resto de tu vida para encargarte de asear tu hogar, así que permite que otro lo haga por un año… o cuatro.

  1. Proximidad

Se trata de una obvia, pero desestimada ventaja. Tu lugar de habitación se encontrará a sólo pasos de distancia del salón de clases, tendrás a tu disposición comida lista en la cafetería, el ambiente de estudios ideal en la biblioteca, fiestas en el campus, eventos deportivos y la pieza de tu mejor amigo (a) justo al lado. Además, te ahorrarás la preocupación de manejar en la universidad y obtener tickets de estacionamiento.

  1. El lugar ideal para conocer gente

Debido a que la mayoría de las residencias estudiantiles albergan alrededor de 100 alumnos, es el sitio propicio para relacionarte con personas que no pertenecen a tu círculo social habitual. Quizás consigas miembros para tu equipo de volibol, o simplemente para improvisar un partido amistoso; o tal vez halles a los acompañantes ideales para esas noches en las que te provoca comer comida rápida en establecimientos cercanos.

  1. Seguridad

Aunque tengas la suerte de vivir en un complejo de apartamentos vigilado las 24 horas del día, lo que usualmente es bastante costoso; la mayoría de los edificios sólo cuenta con la cerradura de la puerta principal y de cada uno de sus departamentos. Al contrario, los domicilios estudiantiles poseen sistemas de acceso que requieren el uso de tarjetas magnéticas especiales, además de llaves para cada cuarto; así como también supervisores nocturnos o RA (Residents Advisers). Casi todos los campus universitarios tienen patrullas de vigilancia, teléfonos azules para llamadas de emergencia y video cámaras de seguridad distribuidos en puntos estratégicos. Incluso algunos poseen personal de guardia para cada dormitorio y escoltas, si son requeridos por algunos estudiantes.

  1. Beneficios de los RA

Es imposible olvidar el primer año en la universidad, cuando los RA te “bañan” con caramelos durante cada festividad o te regalan paquetes anti-estrés cuando estás en plenos exámenes finales. Eso no tiene que terminar al pasar a segundo año.

A todos los RAs se les solicita organizar actividades mensuales para sus residentes, las cuales normalmente incluyen obsequios de comida. Quizás te sonará aburrido y sin importancia, pero esos “regalitos” pueden llenar tu estómago a lo largo de los años.

  1. Cero cobranzas

Seguramente no apreciarás esta gran bondad hasta que vivas en un departamento. En las residencias estudiantiles no tienes que pagar facturas mensuales, así que puedes olvidarte de contratos legales o pagos demorados; y siempre habrá agua caliente. Cancelas un monto al inicio de cada semestre, que incluye todas las facilidades, entre ellas conexión Wi-Fi y servicio de televisión por cable. Ni siquiera te tocará lidiar con los proveedores cuando se caiga la señal.

  1. Cero mudanza de muebles

Con todas las cosas que querrás traer en tus maletas, sumadas a los objetos que seguramente tu mamá meterá cuando no estés observando; será suficiente equipaje para llevar a la universidad. ¿Por qué sumar camas o escritorios a esa lista? Además, un apartamento vacío también requiere de una mesa y sillas para comer, un sofá y, por supuesto, un televisor. Imagínate el estrés y el cansancio que implicará las búsquedas, compras, traslados; y cuando termines los estudios, vender o disponer de tales objetos.

  1. Centro de entretenimiento

La mayoría de los dormitorios para estudiantes cuenta con salones de juego, o alguna otra opción para divertirse. Desde mesas de ping-pong y pool, hasta grandes pantallas para ver televisión en salones comunes; pasando por áreas exteriores para jugar basquetbol y volibol.

  1. Ajustable a tus necesidades

Vivir en una residencia estudiantil no significa que debes compartir un baño con 12 personas o tener un compañero de cuarto. Muchas universidades ofrecen diferentes tipos de habitación, sólo debes investigar un poco antes de escoger. Entre las opciones disponibles, quizás consigas cuartos tipo suite, cuartos para un solo ocupante, cuartos con cocina, etc.

  1. Experiencia inolvidable e irrepetible

Pasar el tiempo que duren tus estudios de pregrado en un domicilio para alumnos forma parte de la vida universitaria. Las personas que está listas para mudarse solas, luego de uno o dos años en una residencia estudiantil, quizás no se percatan de que se trata de una experiencia única. Ese no tan agradable compañero de habitación o aquellos incómodos encuentros en alguno de los baños, se convertirán en historias para contar. Nunca tendrás 18 años otra vez, ni podrás disfrutar de la diversión y conveniencia que proporcionan estos lugares. Recuerda, vivir dentro del campus sólo será posible durante cuatro años de toda tu existencia.

 

¿Te animas a estudiar en el exterior? Conoce las opciones y becas disponibles.

 

Buscar un curso

Selecciona un país
Pregrado
SOBRE EL AUTOR

Licenciada en Comunicación Social, mención Comunicaciones Publicitarias.